martes, 14 de mayo de 2013

Jardines y azoteas verdes como alternativas a la falta de espacio. Parte I


En las viviendas modernas, el espacio llega a ser tan limitado que se torna imposible tener amplios jardines con césped, plantas y árboles. Esta limitación es un despropósito para ofrecer la deseabilidad de una casa convencional, por lo que muchas llegan a verse privadas del ambiente natural de las plantas.

Si el urbanismo prescinde de los parques o poco los privilegian en los nuevos desarrollos, lo último que nos queda es habilitar los escasos metros cuadrados en nuestros frentes. Ciudades como las mexicanas padecen de este mal, pero los reducidos espacios y la idiosincrasia nos han obligado a prescindir de áreas verdes incluso en nuestras propias casas. Pero los arquitectos y paisajistas han venido implementando una novedosa opción ante la carencia espacio para áreas verdes: Los jardines verticales o muros verdes.

En realidad no se trata de una innovación de nuestra época. En el 500 año a.de c. los jardines colgantes de Babilonia fueron el ejemplo más antiguo de la integración vegetal a la arquitectura, tratándose además de ser una sofisticada muestra de jardinería, una proeza de la ingeniería (requería de técnicas de riego mediante poleas o la implementación de métodos para prevenir las filtraciones al interior de la estructura sobre la que posaban los jardines).

Actualmente la implementación de los jardines verticales y azoteas verdes se derivan de un cambio de perspectiva inspirada en la filosofía oriental y de la necesidad implementar una nueva conciencia ligada a la armonía con el medio ambiente y los beneficios implícitos en su aplicación. De esta forma, estas alternativas verdes favorecen al aportar oxígeno y un aspecto natural en un entorno artificial. 

Problemáticas que justifican las alternativas verdes en los entornos habitables.



Los grandes bloques de oficinas corporativas o gubernamentales presentan una problemática frecuente en las grandes ciudades, pero sobre todo en aquellas donde el ritmo de vida es mucho más acelerado, la densidad poblacional es alta, presentando una problemática llamada "Síndrome del edificio enfermo", el cual significa que algunos ambientes en espacios laborales repercuten en la salud de las personas que ahí trabajan, manifestando algunos síntomas como estrés, fatiga mental o dolores de cabeza, por sólo mencionar algunos. Esta problemática identificada por los arquitectos ha originado a reestudiar la manera en que se está haciendo la arquitectura del siglo XXI, por lo que se esfuerzan en diseñar los espacios humanos mucho más confortables con la ayuda de técnicas constructivas ecológicas, que aprovechan la luz natural, el agua e implementan vegetación para amabilizar el entorno habitable.


La arquitectura "verde" o "sustentable" cobra mayor fuerza día con día

La invasión de las azoteas verdes

Como se había mencionado previamente, las grandes ciudades concentran una serie de problemas causados por la concentración de materiales de construcción como metales, concreto, piedras y pavimentos, los cuales ocasionan un efecto en el aumento de las temperaturas llamados "Islas de calor", algo que ha preocupado a las autoridades de algunas ciudades. Por ejemplo, en 2001 en Chicago se instaló la primer azotea verde para el edificio del Ayuntamiento que a la vez fue un proyecto experimental pero que comenzó a tener un paulatino éxito. Milenium Park es otro ejemplo de esta solución en la misma ciudad, cubriendo una superficie verde de 99 mil m² encima de un enorme estacionamiento, aportando una nueva y frecuentada área pública para el esparcimiento.




Azotea del Ayuntamiento de Chicago.






Azotea verde sobre una sección del ayuntamiento de León, Guanajuato, México.



Las azoteas verdes también han llegado a León, aunque con poca fuerza, pero con la intención de dar la pauta. Los primeros edificios en albergarlas en 2011 fueron la sede del Ayuntamiento (mejor conocida como "Presidencia Municipal") y la Dirección del Medio Ambiente, dentro del Parque México. El problema es que a mediados de este mismo año se decidió quitarlos por los daños que están sufriendo los inmuebles, aunque esto no es un indicador de sus riesgos, sino más bien de la calidad constructiva de estos inmuebles, ya que se establecerá una azotea verde en el nuevo edificio del IMUVI, que ha sido diseñado especialmente para albergar un espacio de estas características.

En el caso del jardín vertical o muro verde, el centro comercial Altacia tiene encima de una de sus anclas una modesta pero bella muestra de este tipo de jardinería, por lo que puede considerarse pionero en esto.

Esperemos que en los próximos años, más empresas, instituciones, centros comerciales, oficinas y por qué no, hasta viviendas, sigan optando por este tipo de alternativas, para tener un respiro adicional ante la delicada situación ambiental que padece la ciudad.


Fuentes: Home Designing, Ministerio del trabajo y asuntos sociales de España, Tiempo Argentino, Cultura Agraria.blogspot

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